domingo, 1 de agosto de 2010

TU MUERTE


Noche negra, nubarrones grises, viento gélido que sacude con violencia las hojas de los árboles, miro por la ventana, nadie paseando, calle oscura y solitaria.



A mis oídos llegan plegarias tristes, de desolación, lamento desconsolado de un alma rota.



Como si una vida abandonara este mundo. Una ráfaga de viento recorre mi piel, el tiempo se detiene por un instante, detengo mis ojos se han quedado fijos en una pared, una sombra ha pasado rápida riéndose iba, burlándose de esta noche.



Miro hacia la derecha y un árbol sin hojas, con ramas delgadas y pinchos a cada lado de la rama, puntiagudos como agujas afiladas, deseando atravesar cualquier corazón, con el bai ven del viento balanceándose está, ¡de veras que da miedo!, sorprendida me hayo al descubrir que antes no estaba ese árbol ahí con esa apariencia siniestra.



Se escucha un crujido fuerte y me pongo inquieta a mirar de lado a lado de la calle para ver de donde proviene semejante crujido, miro para el frente y veo de nuevo a la sombra haciendo unos movimientos extraños con los brazos,cojo apresurada del muebles los anteojos para ver mejor de lejos y así saber lo que está ocurriendo, incredulidad la mía esa sombra es la muerte que con una sonrisa diabólica y perversa cavando tumbas está.



Lucecitas parpadeantes se ven alrededor de ella, son velitas que acompaña su cortejo. En un montículo de tierra mojada un ramo de flores hay posado, las flores se están marchitando, de la misma pena, de la tristeza que genera la muerte, de un adiós lanzado al viento, de palabras dedicadas a tu alma, de lagrimas derramadas sobre tu cuerpo inmóvil, frío ,yacente.



La noche está muriendo en niebla espesa, me acerco hasta la tumba y de rodillas me postro, en tu epitafio solo varias palabras de recordatorio, cojo una rosa negra y la aprieto fuertemente, mis lagrimas caen en la tierra aun húmeda, fría con tu cuerpo hundido y encerrado en una caja, sin poder tocarlo, sin poder rozarte, sin poder dedicarte mis últimas palabras, fueron tantas cosas las que no te dije, fueron tantos llantos los que me calle, fui tan cobarde, y ahora nunca mas podré verte, solo recordarte, añorar todas esas putas noches que te tuve a mi lado, ahora es tarde demasiado tarde para retroceder, para empezar de nuevo, estoy completamente segura de que no volvería a cometer los mismos errores que cometí estando contigo, todas las veces que te dije no. Todo lo cambiaria, mi vida, mi alma,mi corazón, todo, con tal de que estés conmigo, pero llegó tu final, y a otro mundo irás espero que donde quieras que vayas nunca te olvides de mí, ya que yo seguiré pidiéndole a la muerte que me lleve contigo.



La luna se ha dejado ver, sus rayos de luz ilumina mi triste caminar, con la cabeza agachada y meditando mis pensamientos me despido de ti, mis ultimas palabras…



Mi ángel caído reposa en paz ...que yo velaré siempre por ti.

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