martes, 17 de agosto de 2010

REENCUENTRO

En esta absurda tarde aburrida y con mucho tiempo libre a la calle salgo a pasear, me meto en el bar de costumbre llamémoslo” El Banco del Sueño”, me pido lo de siempre una birra bien fresquita, compañera inseparable, aparte de otros vicios más.

Gente que entra que sale que va y que viene, en la barra una silueta peculiar me llamó la atención, esperé a que se diera la vuelta para ver si me era familiar, me puse a pensar en quien podía ser, como ocurre muchas veces que entra alguien y te resulta conocido y luego no lo es.

Pero esta vez estaba convencida de que si lo era… lo llame por su nombre y giro la cabeza iba buscando el centro de la llamada, sus ojos se clavaron en los míos y me respondió con un… ¡hola que tal!, alzando la mano y saludando.

Preguntándome: ¿puedo sentarme?, respondí claro que si, le dije… -Que de tiempo sin saber de ti, él me respondió…- Pues mira me destinaron en el trabajo a Holanda y allí he estado durante 4 años, no si ya lo sé, cuatro años que ni me has llamado, ni he sabido de ti durante todo este tiempo; ¿por que me tenías tan abandonada?; ¿por que no respondiste a mis cartas?, porqué tan amigos como éramos, tan inseparables como siameses; tranquila mujer que todo tiene una explicación; haber que explicación me vas a dar si ya me conozco tus explicaciones al dedillo.

-Me costó trabajo encontrar casa, cuando la tuve mis compañeros de piso eran un incordio, no hacían mas que fastidiarme y joderme la vida, yo pasaba de ellos era un suplicio la convivencia, al año de estar allí conocí a una mujer encantadora, de la cual me enamoré como un tonto, empezamos a salir todo iba de maravilla, me fui a vivir con ella y el romance que estaba viviendo era de fábula, a medida que iba pasando el tiempo empecé a notar algo extraño, ella se mostraba tosca, reacia, seca y distante, hacía unas cosas muy raras, así que empecé por indagar, descubrí que estaba metida en una especie de mafia.

-Como mi ceguera era tan profunda no quise pensar ni por lo más remoto que eso pudiera suceder pero así paso… me robaba todo lo que podía y la cuenta del banco me la dejó a cero. Me quedé sin dinero, sin portátil y sin móvil, estaba completamente incomunicado. La única persona que me importaba era yo mismo. Sabía que te acordabas de mí, sabía que me echabas de menos, pero fue tal la depresión que cogí que no quería saber de nadie, no estaba para que me tuvieran lastima, bastante tiempo había estado haciendo el imbécil como para que encima me lo recordaran.

-Sabes positivamente que yo no te iba a echar en cara nada, iba a entender tu situación, mírame a mi que aún sigo pensando en él, todavía lo tengo grabado a fuego en mi alma.

- Lo tuyo es un caso perdido chica, pero bueno la vida es así de hija de puta y nos juega malas pasadas, para que aprendamos de los errores y de que hay personas que mejor tenerlas lejos.

-Bueno y cambiando un poco de tema… ¿Cómo va tu libro?

-Ya me han publicado uno, me costó mucho trabajo pero al final lo conseguí, y ahora voy por el segundo, ¿y como lo llevas?, de momento parado, hace unos meses que no me siento a escribir, no me concentro, no logro sacarle la forma que quiero, eso suele pasarle a casi todos los escritores.

-Si ya lo sé, dejé escrito un fragmento con unos pensamientos tan oscuros y tan tenebrosos que cada vez que me siento a leerlo me hace caer al vacío; eso lo escribiste por un estado de animo, ¡puede ser!, he llegado a la conclusión de que después de tanto tiempo todavía me sigue doliendo lo que escribí y por eso no puedo proseguir.

-¿Puedo echarle un vistazo algún día? Claro que si, sube a casa y te lo enseño, será un placer; haber si entre los dos conseguimos sacarlo adelante.

Me tocó pagar la cuenta de las 8 cervezas que nos habíamos bebido 13,50€ fue el total me pareció un poco caro, pero hacía poco tiempo que el dueño le había hecho reformas al bar, y claro ahora tenía que sacarle beneficio a la obra, aparte de que era un local algo mas chic con muebles de diseño, lámparas de pie con un estilo barroco y a la misma vez funcional, mesas altas con taburetes de un color berenjena y plateado; ya no era aquel antro de perversión y borracheras descontroladas.

Al llegar a casa nos sentamos en el sofá, continuamos nuestra charla con otra cerveza más, él me dijo ¡bueno qué, me vas a traer el libro!, sí, claro por supuesto dije yo; busqué en mi habitación el libro y debajo de un sin fin de bragas, sujetadores y camisetas, estaba el libro, lo cogí dándole un tirón, volví a cerrar el cajón y me lo llevé al salón.

Aquí lo tienes, lo agarró fuertemente entre las manos y con suma delicadeza empezó a leerlo, estaba ensimismado en la lectura, clavando su mirada en aquel texto.

Me dejas sin palabras, de veras que sí que es aterrador, no me extraña que cada vez que lo leas entres en ese vacío, en ese abismo que te impide seguir. La parte en la que dices:

-Una ofrenda de rosas negras deposito en tu vientre,
-quisiera ser tierra, que me arrope por siempre las tinieblas,
-que el majestuoso aletear de entes me cure, y sane este dolor sin fin que me causa tu abandono.
-La dura lucha entre razón y locura, entre amor y odio, intimidando mi yo creativo, arrastrando mi alma a poderosos y salvajes, caníbales de la noche arrancadme el corazón y así podré conocer el verdadero amor.

-Es muy cruel lo que dices de ti misma, la vida a pesar de ser un poco injusta es muy bonita y dulce, te trae buenos momentos, llenos de felicidad, alegría compartida y gratas amistades.

-Lo sé, pero cuando todo se pone en tu contra, cuando la fantasía se pudre y deja paso a la realidad es muy crudo, cuando escribí esas líneas lo estaba pasando mal.
-Pues a partir de ahora todo esto se acabó vas a continuar tu libro de una forma u otra.

Eso es lo que quiero seguir, terminarlo cuanto antes, deshacerme del libro.

-De los pensamientos de los sentimientos nunca se deshace uno, siempre permanecen en tu cabeza golpeando todo lo que hay en ti. Así que ahora mismo estas escribiendo y terminándolo ¡venga!

-Agarré el Boli con mano firme y serena y dejé escrito este poema:

-Quisiera aliviar tu impotencia con rayos de luz de luna,

-Calmar tu dolor con una dulce caricia,

Bañarme en tus ojos de manantiales de miel,

-Besar tus labios cristalinos de agua pura,

-Amarte en esta noche donde duerme el ocaso,

-Amanecer abrazada a ti sintiéndote más que nunca,

QUISIERA

-Secar tus lágrimas en el manto impenetrable del sol.

-Muy bonito eso que escribes, ¿en quien te has inspirado para hacer el poema?.
-Después de un balbuceo nervioso sin salida alguna, y entre la espada y pared, dije con voz clara y firme. ¡EN TI!. No merezco tanto, me halagas e inclusive me tientas, pero no lo merezco.

-Claro que si te lo mereces, por esta amistad tan bonita que nos une, por este sentimiento tan sincero y tan lleno de belleza, gracias por ser siempre mi primer pensamiento, gracias por ser una persona tan maravillosa.

-Desterrando el odio, el rencor y la ira pude terminar al fin mi libro.

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