Se ha hecho la noche las campanadas del viejo torreón marca la 01:00 una extraña figura pasa por mi cabeza, la niebla espesa no deja ver, vislumbro a lo lejos unas pequeñas lucecitas, lo cual deduzco que son las luces del pueblo.
De tu mano voy agarrada, la aprieto fuertemente…
Me dices – No temas solo son ruidos de la noche, murciélagos que revolotean inquietos
Te contesto –apresúrate no nos vaya pasar algo, y por estas calles ni un alma va pasando.
Nada mujer solo una noche fría es lo que tenemos, si algo nos llegara a pasar estaríamos juntos por los caminos oscuros del mundo, tu sigue conmigo hasta el final, no te detengas, no eches la vista atrás. Si sientes frío abrázame y sentirás todo mi calor, te quemará como hoguera, y te cobijará como los primeros rayos de sol entrando por la ventana.
Paso nervioso e inseguro era mi caminar, mas asustada no podía estar, todo me parecía tenebroso, todo tan tétrico, un paraje desolador para un idílico romance sin final, todo tan confuso, todo tan gris, ante el blanquecino cielo que nos cubría.
Detuviste el paso, me miraste taladrando mis pupilas con semblante serio volviste a dirigirte a mi diciéndome “recorramos el camino tenebroso que el destino nos ha preparado, acechándonos el miedo, la inseguridad, el deseo, la pasión, la lujuria, pecar pecaremos, seremos uno solo, beberé de tu sangre y comeré de ti, saciaré mi apetito, llenándome de ti, ven te invito a la vida, una vida de felicidad, donde no exista nada más, donde puedas amarme de verdad, sin temores, sin engaños, sin dudas…”
Mi confusión iba en aumento y mis temores se hacían cada vez más grandes, no sabía quien tenía a mi lado, desconocía por completo al ser que tan maravillosamente me hacia sentir, y que con sus palabras me hacía estremecer, aún en lo oscuro conseguía el mismo resultado.
Ya es hora de que me descubra ante ti y te muestre tal cual soy, basta de falsedad, se acabaron las hipocresías, me cansé de fingir, me aburrí de ocultar lo que soy, si de verdad estas preparada y puedes soportarlo te lo mostraré, asenté con la cabeza y solo le pude decir estoy preparada.
Un ángel perverso extendió sus alas grises, majestuosas se tornaron, mis ojos en asombro se quedaron, mi boca entre abierta palabras pronunciar quería, pero mi cuerpo paralizado se quedó.
Él me contestó “abre tus ojos conmigo y verás mi realidad, notarás mi cuerpo frío de todas las noches que necesité tu calor, de tantos sablazos que le dí a la vida sin ti, de tantas promesas que me hiciste y se convirtieron en humo, de mi soledad, de mi angustia, de mi tormento, de llantos se servía mi vida y tú tan inocente e ignorante a todo lo que pasaba por mi vida, no tuve mas remedio que convertirme en lo que soy, un ser fuerte, potente, que no se deja dominar, que no se deja vencer ante la adversidad.
Pero yo no soy fuerte, soy demasiado débil, caigo ante ti, de rodillas derrotada sin fuerzas, me siento extraña, nunca había sabido nada de esto, el asimilarlo cuesta mucho.
Ahora que eres un ser de las tinieblas, tentador ángel que me clavas mil puñales en mi corazón haciéndolo añicos ante tus duras palabras, este sentimiento quisiera arrancarlo de mi vida, ahogar mi sufrir, y por un segundo, sí un segundo matarte a ti, te he deseando de mil maneras, te he odiado de otras tantas, ojala pudiera escupir sobre mi alma. O escupirte a ti, decirte que tus palabras no causan ningún efecto en mí, que no me paraliza el roce de tu cuerpo, que ya no me seduce tu mirada, que ya no me estremezco cuando me besas, a lo que me respondiste -“déjate de tanta tontería deja de auto engañarte a ti misma y reconoce lo que es evidente, lo que sientes por mi es tan fuerte, tan grande y poderoso que hasta yo mismo fíjate bien en lo que te digo, ni yo mismo puedo romper, dentro de tu corazón aunque frágil y vulnerable hay una coraza que lo protege”. Y todo por que me tienes en él.
Agaché la cabeza y solo pude mascullar por lo bajito tienes razón, he ahí toda mi pura verdad.
Hace mucho tiempo que aprendí a conocerte a saber todos los secretos que me ocultabas, a preguntarte sin preguntar las cosas que hacías, sin darle excesiva importancia, pero que yo me nutria de todo cuanto me daban tus palabras. Tenia que agudizar el ingenio para poder conocerte mejor.
Solo quiero decirte unas palabras si vienes conmigo te enseñaré un mundo muerto lleno de vida oscura, sentiremos una felicidad tan grande que nadie nos la arrebatará, deja de luchar contra lo que sientes y déjate llevar, empieza a sentir de verdad, demuéstrame todo lo que hay en ti. Lucha contra ti misma, contra tus temores, tus dudas, contra todos.
Lo que me ofreces me tienta, me atrae, me arrastra, pero es un salto al vacío que no se si podré dar, te aseguro que sí, cierra los ojos y piensa en mí, deja que tu sentimiento te haga saltar, recuerda que yo no voy a estar esperándote siempre, o lo haces ahora y a mi lado permanecerás ó ya puedes empezar a olvidar todo lo que hemos vivido juntos.
¡No puedo hacerlo!, ¡no puedo hacerlo! el miedo es mas fuerte que mi deseo, pues entonces lo siento, si has decidido esto así se quedará perderme para siempre y no volver jamás, pero te aseguro que el mucho o poco tiempo que te quede de vida estarás atormentada, vivirás en una angustiosa vida de infelicidad, el tiempo será el que te quite la razón, enloquecerás, y jamás llegaras a olvidarte de mí.
Ya se ha abierto mi camino yo me regreso, ya que aquí ya no me une nada, espero que algún día empieces a comprender todo lo que te dije, y por una sola vez reconozcas que me quieres, y que hasta el último segundo de nuestro tiempo me has estado negando, tengo que partir, ¡lo siento mucho!.
Empezó a formarse un humo negro en el cielo y un halo de luz conducía hacia otro mundo paralelo, su mundo, el mundo de la persona que mas amaba en esta vida, y en otras vidas venideras, saltar miedo me da, pero ¡joder! Por una vez tenía derecho a ser feliz, aunque fuera un mundo de sombras, tinieblas y oscuridad lo tendría todo, que más podría pedir que el renacer a su lado, con toda la felicidad que en vida apenas era tangible
Dudas, dudas, dudas ,dudas y mas dudas, el circulo empezó a cerrarse y yo estaba inmóvil me mantuve impasible, veía como se estrechaba cada vez más y no hacía nada por remediarlo, cerré los ojos y eche la cara a un lado, me armé de valor y salté, el circulo se cerró quedando atrás todo.
Noté el viento frío y húmedo de aquel lugar, me cortaba la respiración, por mi cabeza una pregunta ¿había hecho lo correcto? Caminé a su lado, la muerte se hacia eco mirara donde mirara, era espeluznante, aquel ángel de alas grises ejercía sobre mi un poder bestial, aunque por un momento mi propio pensamiento me dijera que no, pero él tenía razón bastaba ya de tantos sentimientos ocultos, tenía que dar un paso decisivo en mi vida, en la suya, lo que me hizo saltar está claro… no podría haber vivido sin él, hubiese preferido la muerte antes que el vacío de su ausencia.
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