domingo, 1 de agosto de 2010
ESA PUTA NOCHE VS DOCTOR DESEO
¡Joder que calor!
Todas las ventanas abiertas y no corre aire, me asomo a la terraza y ni una hoja se mueve, decido poner el aire temperatura agradable, me dispongo a ver el correo, me llama la atención dos invitaciones a un bar, solo a un par de manzanas de mi casa, los tiré en la mesa sin mas cuenta alguna que el haberlos ojeado así por encima.
Me senté en el sofá a ver una película de las muchas que tenia en la repisa, no me apetecía salir, todo preparado para una relajante sesión de noche.
A la mitad de la peli justo en lo mas interesante una extraña sensación me hizo sentir incomoda, fui al baño, me miré en el espejo y tenía una cara aterradora, abrí el grifo del lavabo y me eche agua; me volví a sentar en el sofá y me quedé mirando fijamente las invitaciones, la volví a coger y un impulso me obligaba a salir.
Me fui con lo puesto: pantalones vaqueros, un chaleco de tirantas con escote pronunciado y unas sandalias, cogí el bolso de la mesa y pegué un portazo.
Seguí el pequeño plano y llegué al bar, estaba petadísimo de gente, apenas se cabía, pensé en darme la vuelta e irme para casa, no había sido buena idea venir, pero ya que había llegado hasta la puerta que menos que entrar y disfrutar un rato del ambiente; seguía con el malestar, así que opté por entrar pensando que tal vez se me quitaría.
Entre ¡me permite! ¡paso! Y ¡disculpe! Llegué a la barra, me atendió una muchacha bastante mona, me preguntó que quería beber, dije que lo más fuerte que tuviera con hielo claro.
Miré a mi alrededor, el bar estaba bastante bien decorado, muy original.
Al terminarme la copa, me entraron unas ganas imperiosas de ir al baño, lo estuve buscando durante varios minutos y cuando dí con el había una cola inmensa para entrar, no estaba dispuesta a pasar dos horas esperando. Subí unas caleras y me topé de frente con dos habitaciones, sin pensarlo abrí una de las puertas creyendo que era el baño, estaba todo oscuro, pregunté si había alguien, y una voz me contestó – esta ocupado, pero pasa- contesté – lo siento, me he confundido de puerta, estaba buscando el lavabo- me respondió de nuevo –es la otra puerta, entra ahí que estarás mas cómoda, y cuando acabes, ¿puedes hacer el favor de volver?- le dije – mire yo no le conozco, solo he abierto la puerta por equivocación, estaré un rato y luego me iré- me volvió a contestar – todavía es pronto para irse a casa por favor regrese- sin mediar palabra cerré la puerta, entré en el aseo, terminé de hacer pis y sin pensarlo volví a entrar en la sala, aquel hombre extraño me dijo amablemente que tomara asiento, que me pusiera cómoda, me senté y el silencio de la habitación cortaba el aire, la música se escuchaba flojita y eso que bajo mis pies estaba todo el bullicio.
El hombre misterioso me ofreció de beber y me hizo una serie de preguntas que yo contesté, después de estar un buen rato allí, ya tocaba hora de irse, se me hacía tarde, solo pensaba en irme a casa y meterme en la cama, me levanté y le dije que me iba, él me contestó, - que no le molestaba que estuviera sino todo lo contrario que le agradaba mi presencia- le volví a insistir en mis ganas de irme y me dijo que no que me quedara un ratito más- me volví a sentar y le dije que me sirviera otra copa. Estuvimos intimando un poco contándonos cosas de nuestra vida, me comentó que él era el dueño del local y que había otro socio más, la conversación era fluida y amena, me sentía cómoda, pero a la misma vez me rondaba una intranquilidad aplastante.
Según pasaban las horas el pellizco en el estomago se agravaba, pero con la borrachera tan impresentable que tenía no le eché cuenta.
Después de varias horas de charla se detiene a la mitad de la conversación y me dice ¡disculpa que no me haya presentado! Mi nombre es fulanito ¿y tú? Minganita, dijimos a la par encantado/a. Quería indagar un poco mas en su vida, así que le hice varias preguntas algo comprometidas, a las cuales contestó sin titubear, fulanito me preguntó que si tenía pareja a lo que yo le contesté que no tenía, que vivía sola, que no me gustaban las ataduras formales, yo le hice la misma pregunta y él me respondió con un no tajante, -tuve pareja hace tiempo me llevé varios años, pero la cosa no funcionó y nos tuvimos que separar, le dije – ¡vaya lo siento! – nada, no te preocupes ya está superado, -ahora solo quiero disfrutar de las mujeres y vivir la vida todo lo deprisa que pueda-, lo que me hizo sospechar que era un vicioso de mucho cuidao.
Me sorprendió aquella respuesta, pero como persona que era tenía que respetar su punto de vista.
Lo noté algo intranquilo y con ganas de preguntarme algo un poco más serio, le dije – te veo algo nervioso ¿quieres preguntarme algo más?, -…- permanecía callado, a los cinco minutos de puro silencio sepulcral, se armó de valor y me preguntó… ¿ si estas sola no tendrás ningún problemas por que tú y yo nos liemos?. Pensé… -valiente pregunta me hace este tipo-,me pensé la respuesta y le dije… ¡no ninguno! Pero…, me quedé callada, no quise continuar, tal vez por que lo que venía a continuación estaba fuera de lugar, y que por una vez quería tener el control de la situación.
Fulanito se abalanzó sobre mí, las ropas volaban por los aires y caían desplomadas al suelo, con la misma violencia con las que me las quitaba de mi cuerpo; yo estaba sentada y me hizo una pequeña sugerencia…
-que me levantara y me pusiera encima suya que así estaría mas cómodo.
Follamos de varias maneras, de espaldas, de frente, de lado, mientras me follaba a cuatro patas en el suelo, en pleno orgasmo y con la voz entrecortada, me puse a gritar el nombre de otra persona, no hizo ningún comentario extraño a mis gritos ni a mi llamada, continuó con lo que estaba haciendo y me dijo, - llámalo mas fuerte, grita su nombre todo lo que puedas, que sea él el que te folle y no yo, piensa en él y reten su imagen en tu cabeza-. Yo gritaba con unas fuerzas brutales, de repente se abrió la puerta, y otro hombre entró, me quedé mirando hacia la puerta a cuatro patas, y cual fue mi sorpresa y mi perplejidad, al descubrir que quien había entrado era precisamente la persona a la que había estado llamando entre gemidos, minutos antes. Solo me dirigió unas palabras… - veo que lo que me prometías es mentira- le dije – no, te equivocas- el me respondió irónicamente –¿ah sí?- ¿Entonces que estabas haciendo?, por que veo que te lo estás follando, crees que no me iba a enterar, pensaste acaso en no decírmelo, creíste que ibas a ser mas lista que yo, te equivocas… sí pero en mis orgasmos te llamaba a ti, me contestó ¡bah a mi eso me da igual!, - creo que te dejé bastante claro lo que quería que hicieras- - aceptaste sin rechistar el que te controlara, me suplicaste que te pusiera límites, aprobaste el que me liara con otras sin preguntarme que había hecho con ellas, me repetías una y mil veces que tu siempre me serías fiel, y mira por donde voy y te sorprendo, te dije que te liaras solo con aquellos tíos a los que yo diera mi aprobación y sobre todo mi consentimiento, y esta vez te has pasado mis ordenes por el coño, le dije – yo que me iba a imaginar que tu estarías aquí y mucho menos en el bar- me respondió con cierto talante agresivo – mira el segundo socio del local soy yo, entre fulanito y yo hicimos el proyecto, nos pareció buena idea y decidimos abrirlo, - que bien me lo dijiste- que bien me llamaste para verte- ¡cállate de una puta vez!, - si no te llamé fue precisamente por que quería saber hasta donde serías capaz de llegar sin mí, dejarte un poco de libertad para que anduvieras a tu antojo, pero siempre teniendo presente todo aquello que me prometiste, y por eso confié en ti, veo que solo aprendes a base de palos, y que no te deje respirar, te encanta que te domine y que te tenga esclavizada, ya me he dado cuenta como funcionas tú.
Le grité hasta desgañitarme la garganta ¡yo quiero follarte a ti! El me respondió si piensas que lo voy a hacer vas lista,- por desobedecerme te quedarás sin tocarme-.
Y ahora hazme el favor de follartelo de una jodida vez, no pensarás dejarlo así, termina lo que has empezado, que yo me quedaré mirando lo que haces, ¡follatelo ya!.
Fulanito me folló, y yo me sentía lo peor, lo mas bajo y lo mas sucio del mundo, le había puesto los cuernos al único tío que de verdad me hacía sentir, el único que hacia que mi cuerpo temblara de placer solo con escuchar su voz, el único al que he querido de verdad, y al único al que tantos años le había profesado mi fidelidad con tanta pasión y tanta entrega.
¡Maldita borrachera!, ¡ maldito impulso!
Me levanté del suelo y le pedí perdón, él me contestó… - ¿de que me va a servir tu perdón, para que me engañes la próxima vez?- no aceptó mi perdón solo una cosa me dijo para terminar, si de verdad estás arrepentida vete ahora mismo de mi vista, vete para casa y recapacita lo que has hecho, algún día volverás a saber de mí, o quizás no … le miré a los ojos y me fui de alli.
Por el camino iba maldiciendo mil veces mi grandisimo error, llegué a casa y me tiré en el sofá, con los ojos vidriosos y medio llorosos me repetía una y mil veces “¡por favor perdóname!”. Era ahora cuando empezaba a comprender mis continuos dolores de estómago, estaba presintiendo que algo iba a ocurrir, y yo no quise echarle cuenta, ¡maldita sea mi puta vida! Por muchas maldiciones y por muchas lagrimas que derramara no iban a conseguir que él me llamara, que el subiera, y mucho menos que me perdonara, había cometido un fallo gordisimo y tenía que pagar por ello.
Me levanté del sofá y me anduve toda la casa de cabo a rabo, estaba nerviosa , inquieta ,intranquila, a mi mov un nuevo mensaje llegó decía…
“ME HAS SIDO INFIEL PUTA DESOBEDIENTE, YO AHORA MISMO ESTOY CON DOS TIPAS Y ME LAS VOY A FOLLAR, PODRÍAS HABER SIDO TÚ”.
Me llené de ira y de celos y estampé el mov contra el suelo dejándolo echo añicos e inservible.
Me tiré en la cama y cerré los ojos, deseaba que nada de esto hubiera sido real, me eché a llorar en un lamento desconsolado, y echándolo de menos más que nunca. Cuando ya se me pasó el berrinche me quedé dormida.
A las tres horas de sueño me levanté a la cocina a beber agua estaba seca y con un resacón de campeonato, en el suelo había un papel que decía “ he estado llamando a la puerta donde estas maldita zorra”. Un escalofrío me recorrió por el cuerpo él había estado aquí, y ahora no tenía manera de localizarlo ya que el mov yacía en el suelo del salón. Busqué corriendo mi antiguo mov para ver si podía ponerme en contacto con él y decirle que me había quedado dormida, entre papeles y cosas inservibles encontré un móvil viejo con la pantalla rajada y sin luz, cogí la tarjeta se la puse le metí el pin y no funcionaba, será posible que todo me salga mal hoy, lo volví a intentar como unas 4 veces a la que hizo 5 por fin funcionó abrí la agenda y marqué su número de tlf, dio 4 toques y saltó el buzón de voz,¡ me cago en mi puta suerte! Volví a insistir y me lo cogió ¿Dónde estabas metida? Estaba dormida, y no me enteré de la puerta, pues ya es tarde acabo de salir con el coche y ya vamos para casa, llegaré mañana por la mañana, se te ha hecho tarde en todo lo siento.
Le dije por favor vuelve, me dijo estoy a 150 kilometros como me voy a dar la vuelta, ya sabrás de mi, cuando me acuerde de ti algún día de estos y te diré como estoy adiós.
Me colgó eran las siete de la mañana y estaba echa polvo, no tenía ganas de nada y menos de vivir así de esta manera, con esta angustia en el pecho, me metí en la cama y fue sin lugar a dudas una puta noche.
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