Anoche volví a pecar,
anoche volví a caer.
Soy debíl,
soy frágil en tus manos.
Esquivas palabras,
colegueo de siempre,
volvemos a ser amigos.
Anoche volvía a pecar,
anoche volvía a caer.
Otra palabra más,
otro suspiro,
otra vez rendida a tus pies.
Soy débil,
soy frágil en tus manos.
¡Dios como deseo tu cuerpo!
Anoche volvía a pecar,
anoche volvía a caer.
Rendida por una lujuriosa-odiosa y envenenada pasión.
Soy débil,
soy frágil en tus manos.
Quítame este yugo de esclavitud que me ata a ti para siempre.
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