domingo, 1 de agosto de 2010

MARKITOS Y LA BICHA

Atardecer de nubes blancas.

A la calle voy a pasear,

Saleroso es mi caminar,

A pesar de mi hondo penar.

Me distraigo con el bullicio...

Mientras mis pensamientos encarrilados van a su juicio.

Mas yo prejuicios no tengo,

Avenida luenga para mis pies doloridos.

A lo lejos se escuchan alaridos,

Apresuro el paso para afinar mi oído,

A ver si así escucho alguna palabra,

Solo frases macabras llegan a ellos,

Muerte soledad, destrucción, desasosiego.

En un azulejo un carnero se ve dibujado

Que clase de historia rara se traerán entre manos para tener eso colgado,

Es algo intrigante pero mejor no acercarse.



Prosigo mi camino...



La avenida se acaba, ya ha llegado a su fin,

Valiente andadura,

Con los pies llenos de rozaduras,

Con zapatos nuevos que estrechura,

A quien se le ocurre semejante barbaridad,

Una no decae ante la adversidad.


¡Que sorpresa!

En la calle te he encontrado cabizbajo y algo preocupado,

¿Que te ocurre mi querido amigo?

Respondes...

Mis penas que son un castigo.

Contesto...

No lo digas muy alto que yo también padezco,

Vuelves a responder.

Nadie lo diría con ese talante,

Calla niño y tira pa lante.

Respondes...

Ya son bastante las heridas que tengo en mi corazón,

Desvelos, preocupaciones, tristezas, soledades, ansiedades.

Mis caballerosidades no se tienen en cuenta, no son agradecidas.

Siempre son abatidas por sus actos incoherentes.

No concuerdan sus pensamientos con su corazón o tal vez con su razón.

El caso es que sufro,

Me desangro cada noche pensando en ella,

Mirando a las estrellas en busca de un porqué.

Mis actos siempre puros y firmes,

Siempre mi lealtad y mi amor antepongo por delante de mis deseos,

Y para no llorar en mi boca pongo un canturreo, para que así mis penas sean llevaderas.

Grito en la madrugada su nombre con el afán de tenerla a mi lado,

Siendo siempre inútil,

Ya que las barreras que ella me pone son indestructibles.

No quiero sobrepasar el límite para no estropearlo más.

Para no perder a la única persona que me hace sentir, amar.

Palabras que para mi tienen mucho valor, y que día a día lo demuestro con mis actos y mis acciones.

No soy malo ya lo sabes.

Me gustaría volar como las aves.

Ser libre y sentir que nada me preocupa.

Pero soy persona y siempre mi realidad presente tengo, dándome de canto

A derecha a izquierda.

¿Lo entiendes mi buena amiga?

Respondo...

Claro que lo entiendo.

Si yo tropiezos he tenído y amores por los que he sufrido.

Siento tu dolor tu pena tu agonía.

Pero míranos estamos juntos eso es síntoma de alegría.

Mi querido niño no sufras más, y ahoguemos nuestras penas

En cualquier tasca.

Que ya basta de tantas lágrimas.

Brindemos por tí y por mí por nuestra amistad.

Por todo lo que sufrimos.

Por todos los padeceres diarios con una gran jarra de rubia cerveza.

Gracias amiga.

De nada.

Dedicada a mi amigo Marcos con todo el cariño del mundo.

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