Querida mía:
Hoy que te tengo delante de mis ojos; que puedo tocar tus manos, con los ojos llorosos te digo.
Decirte mujer del alma mía,
Lo que últimamente he sentido.
Mis sabanas ya no son frías, en mi cama estás tú, llenando el vacío de mis noches tristes.
¿Que como un niño?, sí,
he llorado y he pataleado.
Que en lo mas hondo de mi ser brotan sentimientos, que quizás aletargados permanecían, pero que muestran que el amor no ha muerto.
Perdona si mis palabras pueden llegar a ofenderte;
pero son tantas las cosas que quiero contarte, que mi torpe balbuceo no me deja
hablar con claridad.
El haberte tenído lejos me ha encelado, he sido verdugo de mis horas, prisionero de mis noches, juez de mis actos.
Me he culpado, me he humillado e inclusive me he maldecido.
No pretendo amarrarte, ni prisionera tenerte, pues eres libre como el viento, pero de mi alma y mi corazon no escaparas.
Pues alli estarás guardada hasta el con fin de los tiempos.
Hermosa mía: en tu sonrisa coqueta hoy descubro inicios y finales,hay dulzura y tristeza.
En tu cuerpo tembloroso, y en tus ojos deseosos una pasion arrasadora.
Tus ojos son para mí, en exclusividad,mientras los míos beben de ti la felicidad de ser uno.
Dedicada a mi amigo Marcos cuando se reconcilió son su novia, es todo un placer escribirte poemas, versos y estrofas, te quiero mucho amigo.
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