
¡Perdona que no te eche cuenta!; pero es que estaba embelesada, escuchando el rugir de mis tripas.
Anodino es tu huida y circunstancial mi busqueda.
Torpe pasos los que doy al querer ir tras de tí, me caigo y una mano amiga me ofrece su confort.Con ojos cansados y algo marchitos miro mi golpe, con las manos sacudo el polvo de mi pasado, y una sonrisa pongo en mi cara.
Las pasiones todas tiradas...¿Donde? en cualquier escombrera.
El amor se pudre y marchita como un flor sin agua...
Mientras tanto ahi te quedas cantando serenatas y aullandole al día.
Que yo me quedaré ensimismada en mis escritos... Escribire versos y estrofas torcidos,desarreglados e insipidos.
Recuerda que aquel pacto permanece en pie.
Donde te jure y perjure que "JAMAS" volvería a caer...
Y que antes de volver a amarte prefiero mi autodestrucción.
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