Cuando me invade el deseo, mi mente se despierta y piensa en tí,
dibuja en la pared tu cuerpo desnudo,ardiente de deseo y pasión,
lujuría descontrolada al imaginar todo cuanto mi cuerpo te llama.
Mil maneras de pensarte,
Mil maneras de sentirte
mi hombre escrito y descrito en una sola palabra, y con un sólo nombre.
Tal vez sea obsesión,
quizás demasiada fijación,
pero solo sé...
que este deseo
esta pasión y todo lo que mi cuerpo te da cada noche
te pertenece solo a tí.
Tú todavía no lo quieres creer,
pero eres el dueño de mi cuerpo,
el día que lo sientas desbordará tu cuerpo en un grandisimo placer,
que guardo tan fielmente para tí,
Siento tus firmes manos
acariciando mi piel cual suave terciopelo,
y en mi cara tu aliento que me quema,
susurrando palabras que me taladran lo mas hondo de mis entrañas.
La de veces que he imaginado nuestro encuentro
y en todas siempre es diferente,
pero con la única diferencia...
de que siempre terminas de la misma manera
dejando en mi cuerpo toda tu esencia
trozos de tu piel por todo mi cuerpo,
desgarra mi alma y hazlo hilos,
para que así puedas tejer mi deseo y lo vuelvas a unir cada vez que quieras.
Cuando esté llena de heridas y arañazos
me quedará el pensamiento furtivo
de que hubo un tiempo en el que tú fuistes para mí,
que dejaré de soñar y que se volverá realidad,
aunque tardes siglos,
solo espero que algún día me concedas el privilegio de poder hacerlo realidad.
Te digo desde ya,
que sorpresas te llevarás,
cuando descubras
y compruebes toda la verdad.
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