
Mal herido y moribundo,
Yace ante mi toda esperanza,
Fuí yo quien acabo con el abismo.
El horizonte no es más que un anhelo.
Desgarradora muerte me aguarda...
No le temo a la muerte,
más le temo a la vida.
¡Cómo cuesta morirse
cuando el alma está herida!
Nunca pensé cansarme antes de llegar al final,
en mi soledad escucho el aullido de un perro,
con su angustia encadenada,
cruza mi puerta,
se me eriza el pelo,
y mi cuerpo tiembla.
En cada parpadeo resuenan pitidos agudos.
¿Es este mi fin?
¡no aún no!.
Si así ocurriera ya mis ojos estarian cerrados,
pero todavía tengo algo de fuerzas para escribir.
Aunque el pulso me tiemble,
sienta frio,
y mi respiración sea cada vez más torpe.
En el viento se oye un poema,
melodía que encandena me envuelve y me ciega toda razón.
Las sombras caen pesadamente en mi espalda,
las soporto y caigo extasiado.
Anunciando con su filo plateado la frialdad del duro metal,
un puñal que se clava en mi corazon dejándome sin respiracion.
Nocturno ser soy,
cuervo de las tinieblas,
pantera de oscuras selvas,
vampiro segador de vidas,
rata apestosa y maloliente.
Buitres carroñeros posandose en mi mente,
viboras venenosas arrastrandose por mi cuerpo,
atacando mis sentidos y debilitandolos.
Toda definición de mi ser esta podrida.
En el quicio de mi ventana una extraña silueta se ha posado,
¿será la muerte que viene a por mi?
alzo la mirada y observo un angel de alas negras
me mira y me sonrie,
su rostro no es aterrador sino sereno y pacifico
bajo esa desoladora apariencia.
Hieres con tus palabras
y sanas con tu mirada penetrante.
Te pregunto...
¿Dime que buscas?
Me respondes...
En esta noche en la que mi sino solitario busco
un preso de amores y desdichas.
Busco en la sombra. Allá, por los confines
de la mano que elevo como un pájaro
más alta que mi frente. Aquí termina
todo entero mi ser, la carne acaba
y comienza la estela de los astros,
la clamorosa luz de las estrellas.
El angel de alas negras ha entrado por mi ventana,
ha extendido sus alas y se ha puesto a tocar el piano,
toca una musica que apaga el alma.
Mediante perfectas notas,conpone su sinfonía.
La muerte me desveló su secreto,
El que yo viviría tras mi muerte,
El destino concreto,
Del que no salva ni dinero ni suerte
Si vas al campo, donde los muertos reposan ya,
busca mi tumba, y alli leeras...
"Que nadie profane mi tumba,
que nadie me llore,
que me arropen por siempre con tierra
que me dejen disponer de la única libertad que es mi muerte".
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