jueves, 5 de octubre de 2017

RETAME


La noche había llegado sólo sabía que era de noche por el frescor del aire. Me quemaban los ojos y la garganta se me había cerrado. De pronto, me fallaron las piernas y me vi de rodillas. Este no era un final heroico, este  no era un destino glorioso.

Anduve hasta acabar con los pies doloridos y el aliento entrecortado. El aire estaba cargado y estancado. Llegó el dolor. Peor que el dolor de un hueso roto o la herida de una puñalada. Más profundo y complejo que cualquier otro dolor.

Fue un golpe amargo. Había confiado en aventurarme triunfante, y no descubrír perpleja una nueva derrota.

En parte me sorprendió seguir existiendo sin su continua presencia, siempre tirando de lo más profundo.


Mi mente se  inundaba de ideas lo que me impedía pensar. Quería gritar a las estrellas, me mordí el labio hasta sangrar, retorciéndome. Noté el sabor de mi propia sangre. Después, solo recibí oscuridad y el sonido de mi corazón latiendo. Tambaleándome, aturdida y sacudiendo la cabeza.

¿Qué es lo que quieres? ¿Me estás retando?

Nadie había vivido tiempos como estos. Los amigos se convertían en enemigos, la vida en una muerte que no lo era del todo. No hay lugar para las dudas, la piedad, la confusión, la pureza de las emociones reemplaza las sensaciones físicas. La única alternativa resistir. Me juzgarán, seguro. Me pondrán a prueba, no es la primera ni la última, aquí estaré sorteando toda clase de retos que me pongas.

¿Dónde quedan ahora todas tus palabras?


Soy una salvaje sin escrúpulos con un don para la violencia y la guerra,  sin conocimientos de diplomacia ni acuerdos.


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