Tal vez algún día bajo ese manto de estrellas que alguna noche me brindó su refugio podamos volver a sentir como nuestros corazones laten al mismo ritmo y solo hasta entonces daremos por terminado este camino de dolor y encanto.
Para mi entender, no existe el tiempo; es mi sentimiento tangible, quedaré convencida qué no habrá mayor pasión, que aquella que arde en mi pecho.
Nuestras almas se fundieron en un mismo pasado, como a pesar de los temores y dichas, forjamos un camino con sus variantes y aún con todo en contra, supimos controlar nuestras diferencias, aprendí a sentir y a querer con un corazón puro.
Gracias, porque , lograste encender esa chispa, me enseñaste que para el amor no existe límites, ni barreras ni fronteras que alcanzar, esta pasión nunca desapareció, ni desaparecerá, mi amor nunca se esfumó, debo seguir errante porque ahora todo lo que hago es en vano, no olvidaré que fuiste motivo de mi existir, que fuiste mi adoración y plenitud de mi vacio, te llevaré en silencio y justo en el momento que sienta caer mi razón, gritaré tu nombre para ascender a mi corazón.
Pasará tiempo y quedará guardado aquel recuerdo, esa sensación que reanudó mis latidos y dejó de lado mi llanto, si algún día me sintiera perdida, viviré en ese recuerdo y me llenaré de encanto, para recuperar el camino y sentirme viva.

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