viernes, 16 de marzo de 2012

MALDITA DEPRESIÓN

La noche en la que apareciste, fue el día más feliz de mi vida, hablé contigo, el tiempo no había pasado, seguíamos teniendo el mismo trato, cariño y amor.

Te pregunté por tus noches de ausencia, me respondiste que habías sufrido un duro golpe, indagué un poco más, ¿Qué duro bache? pregunte… Respondiste, he tenido DEPRESIÓN, no quería vivir y mis problemas se agolpaban en la puerta de mis sentidos más cuerdos.




Insististe una y otra vez, de esta depresión tengo que salir solo, no es que no necesite ayuda, simplemente no quiero dañar a personas que me importan, sigo en la universidad y trabajando.

Dos horas de charla intensa me llevó a una felicidad plena.

Hoy día X del mes Y del año Z has vuelto a desaparecer, otra vez la puta depresión te ha apartado de mi lado, te has alejado de mi amistad, otra vez vuelves a recaer, desapareces como si la tierra te hubiera devorado, como si realmente no existiera, no hay ni un solo rastro de tu persona.


¿Donde te escondes?


Quizás en las noches de oscuridad absoluta,

en mis sueños...

quizás en el manto inmortal de tu capa.


Otra vez vuelvo a estar con el corazón en un puño, otra vez esta maldita incertidumbre de no saber de ti.








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