Por las noches suele perderse con rapidez en los abismos de sus adentros; allí en secreto sus sueños inventan, cuentan mitos y leyendas.
Nadie tiene acceso a tales relatos impregnados de realismo mágico, lo cotidiano, los matices de noctámbulas aventuras que para el resto de los mortales pasarían a ser irreales.
En cambio él, ha roto el umbral, no existe para su conciencia más realidad como la que hoy día se encuentra construyendo dentro de su inocua fantasía.
Él es real, quizás algún día le verán, trotando por ahí, buscando respuestas, delatado por sus soliloquios, con el aura alborotada, un corazón latiendo desbocado gracias a las energías proporcionadas por el deseo de amar.
Cuando logren advertir los fenómenos aquí descritos, sabrán entonces que, él es un sueño. Mucho me temo que nunca podrán verlo, pues solo la autora posee la facultad de escuchar los signos delatores de su presencia.
Tantas veces te tracé, otras tantas te divisé, y otras cuantas te imaginé, ocurrió una noche en que dejó de ser como cualquier otro, mi alma se vistió de somnolencia para visitar el mundo de lo etéreo.
¿De dónde demonios vino? no lo se. Cierto es, es innegables las veces que el camino es el arrebato de la esencia, tras su piel los eleva a los confines del universo.
Quizás no vuelva mas a soñar, aunque siempre existe la posibilidad,un tal vez, pero ciertas son las veces que te he imaginado, por eso hoy pretendo amarte despierta y cerrar mis ojos con tu rostro. Aún así me pregunto:
¿Volveré a soñar contigo después?
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