Balbuceo de noticias.
La radio va mascullando sus crónicas.
Como cada despertar, enciendo la radio,las noticias de siempre.
¿Donde acaba la realidad y donde la ficción?
Café aguado, insustancial, saludos en el rellano.
Calles mojadas, espíritus rotos.
Papeles amontonados, desordenados y sucios.
Y yo meciéndome en tu ausencia que no cesa.
He aprendido a convivir con tu ausencia.
Voces convertidas en un eco lejano,demasiado ruido, demasiado movimiento.
Orgía de atrevidas guitarras enredando con mi soledad,turbando la compañía de tu ausencia.
Hoy es uno de esos días en que querríamos detener el tiempo, ya sólo fuese un instante.
Que un solo suspiro fuese impetuoso rocío, capaz de que el universo cejase en su giro, y recrearnos así, regocijarnos en nuestras penas, reconfortarnos en nuestro dolor como catarsis purificadora.
Deleite sombrío, recobrando nuevamente el mundo su latido.
En el mismo soplo que lo dejamos, mientras sólo vislumbrarlo sea una quimera, siempre quedarán mis soliloquios, atemperando la frialdad del alma.
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