martes, 21 de mayo de 2013

SIN HORAS

No sé qué tiempos grises me esperan,ni en qué abismal noche se perderá mi último aliento.
 
Escribir es como beber: al final de una manera u otra, tarde o temprano vomitamos nuestro interior, y yo necesito vomitar, necesito saber que hay dentro de mí.
 
¿Dónde me llevarán estas tenues horas?. Mañana lo sabré.
 
Noche de tétricas farolas se alzaban imponentes en la calle. 
 
Pasos trémulos, cautelosos, como luz entre la niebla buscando claridad, posándome en cada apestoso bar pensando que por fin me hallaría, que por fin me encontraría dentro de esta caótica espiral que llevaba por vida, al final de cada trago, tras acabar cada cerveza, pensaba que allí estaba YO, pero no.
 
La Luna  moría en un charco de fugitiva lluvia, lluvia que escapó del cielo para pudrirse en la tierra. Triste lluvia.
 
Si yo fuera lluvia... no me pudriría en esta tierra como ahora hago:                          sería en el mar.
 
La noche robó la calma del aire y empezó la tormenta de sensaciones... una botella rota contra la pared lluvia de cristales esparcidos por la alcantarilla. 
 
     (Como segundos que a una vida se le restan con desgana)
 
Hasta el final del precipicio de la noche... y caí. Por supuesto, caí, como tantas veces por el borroso abismo de cualquier madrugada.
 
Una nueva ventana se abre sin piedad a mis sentidos. Todo gira.
 
Alcohol quemando  mi conciencia. Seguí buscándome, cogí aire, y me sumergí a pulmón en el océano inmenso de los recuerdos... allí donde todo se halla.
 
El andar se hace eterno cuando no hay caminos.
Como los mismos pensamientos cuando nos guían sin rumbo por las veredas de la memoria.
 
Así que continué andando. Por qué no.
 
Un beso me detiene en el centro  de esta quimera, y ardo por dentro  me consumo, fundiéndome con la muerte en un lento orgasmo.
 
Vomitando mi alma en cada esquina, Ya tengo una respuesta, pero es demasiado fácil... prosigo calle abajo, dejando mi piel, mi carne, mi vida en cada centímetro de mi memoria que viaja perdida en esta noche sin horas.


1 comentario:

  1. Uno de los mejores textos que he leído últimamente. Enhorabuena, de la buena, buena. A seguir escribiendo, a seguir viviendo.
    Kebran

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