Soy la torre que se alza orgullosa,
recia, firme y
solitaria.
Acaricio la luna cada noche y las estrellas
se posan sobre mi.
He aguantado impasible cientos de temporales.
Vientos y
tormentas llenas de rabia amenazaban con hacerme caer.
Pero aquí sigo,
impasible,
en mi colina.
A pesar de los años, mi exterior se conserva en
perfecto estado.
Ni una sola grieta puede apreciarse sobre mi piel.
Ni un solo desperfecto, ni un solo rasguño.
Ya mi portón no permanece cerrado.
Ahora está roto y descolgado, abierto para todos.
Ya no hay antorchas que me iluminen por dentro.
Aquí hace frío, el
fuego que me daba luz hace tiempo que se extinguió.
Hay goteras y huele a humedad.
Salgamos fuera.
Mírame una vez más,
mirando al horizonte.
Preparada para aguantar
cuantos temporales queden por venir
y cuantas batallas se libren a mis pies.
Mi interior seguirá oscuro, vacío y frío,
seguiré aguantando en
pie en mi colina.
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jueves, 21 de marzo de 2013
LA TORRE
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