La tortura se repite a diario,
siempre a la misma hora.
Perdón por no mirarte a los ojos,
me destruye.
El rumor se apaga,
dejando al descubierto mi corazón acelerado,
un vaso que explota.
Cristales clavados en mi pecho, lluvia.
El recuerdo de un abrazo,
la sensación de aquel olor inolvidable.
BICHA, NO ME DES TORMENTO
ResponderEliminarBICHA, NO ME HAGAS SUFRIR
UN BESO POLILI
KEBRAN