¡No estoy en mi sano juicio! Lo juro de verdad, no lo estoy.
Sin la ausencia de lo lógico no habría
imaginación y sin eso no quedaría nada.
Estrellas en el firmamento infinito, alumbran mi camino en
las noches, perturbadoras en donde la luna no se atreve a salir pues teme ser
devorada por los demonios, siempre están estáticas y fieles a mi
distorsionado mirar, que ni el mas maligno de todos puede romper su
brillo cristalino.
Ayúdame a superar el dolor que siento en
mi ser, pues al fin se la verdad… esa verdad escondida, entre una
mentira que estaba dispuesta a soportar por que me daba miedo conocerla.
Hoy me ha dicho que no me amaba, claro! como iba a amarme después de lo que he
hecho... si… lo he matado; lo he matado de pensamiento, ni una gota de su divina sangre han llegado a tocar este cuerpo
impuro, pero lo mas profundo de su alma ya he logrado desparramar.
Se que iré al
infierno eso lo he descubierto ya y aunque eso ya no me atormenta, si me
atormenta su mirar; el mirar de una luz desgastada por lo impuro, ya no hay
vuelta atrás.
Ya lo que hice hecho esta y aunque lo he traicionado de la peor
forma, yo lo seguiré amando. Como el mar ama a la luna en su susurro infinito...

Este relatito me ha gustado mucho. Un beso.
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